Si bien cada vez se utilizan en un número de juegos menor. Los motores gráficos de id Software han marcado el paso de la industria de los videojuegos desde hace más de dos décadas. John Carmack fue el precursor y cabeza visible de muchos de ellos, unos motores que en sus versiones 2, 3 y 4 eran programas abiertos bajo la Licencia Pública GNU para que cualquier desarrollador pudiese crear su obra con esta ayuda. Los motores id Tech 5 e id Tech 6 se han centrado en ofrecer soporte a los propios juegos de la compañía.

Imagen de Heretic

El estallido de licencias a terceras compañías

El predecesor del motor id Tech se llamó simplemente Wolfenstein 3D engine y, como imagináis, el juego más famoso que lo utilizó fue el clásico Wolfenstein 3D (1992). Antes de él, (y por eso es posible que no se llamara así en un principio) Catacomb 3D (1991) o Hovertank 3D (1991) también lo utilizaron. Un año más tarde llegó el primer id Tech como tal, aunque se conoció en todo el mundo como Doom Engine. Si el juego de acabar con los nazis del año anterior fue famoso, no se pudo comparar con la huella cultural que dejó Doom (1993) en toda una generación. Con la primera variante del motor gráfico, Id Software creó los dos primeros Doom y, además, se utilizó para grandes videojuegos como Heretic (1994) o Hexen: Beyond the Heretic (1995), creado por la compañía hermana de id, Raven Software.

Id Tech 2, al igual que los anteriores, sirvió para dar vida a otro de los juegos más importantes de la historia del medio: Quake. También se conoció, por lo tanto, como el Quake Engine. Pero no solamente la nueva IP de Carmack y Romero lo utilizó, se vivió un boom en su utilización y, entre otros, se utilizó en Hexen II (1997), Malice (1997), Laser Arena (2000) o Half-Life (1998). Su revisión se creó para Quake II (1997) que corría bajo una versión modificada del mismo. Heretic II (1998), SiN (1998), Daikatana (2000) o UFO: Alien Invasion (2003).

Imagen de Quake

La especialización de los motores de id Software

La nueva versión, id Tech 3 dio cobijo, de nuevo, a algunos de los juegos más importantes de la década así como también inició series blockbusters que permanecen de actualidad hoy en día. Como siempre, el motor se utilizó para un juego propio de id Software: Quake III Arena (1999). Aunque también en clásicos como Call of Duty (2003), Return to Castle Wolfenstein (2001), Star Wars Jedi Knight II Jedi Outcast (2002), 007: Agent Under Fire (2001) o Medal of Honor: Allied Assault (2002).

Id Tech 4 se utilizó en pocos juegos, el motor de la compañía americana empezaba a estar por detrás en popularidad respecto a su rival Unreal Engine. Es por eso que las utilizaciones por compañías externas descendió. Pese a ello era un motor excelente que sirvió para dar vida al excelente Doom 3 (2004). Quake 4 (2005), Prey (2006), Enemy Territory: Quake Wars (2007) o el reinicio de Wolfenstein (2009).

En 2011 se lanzó el primer producto con el motor iD Tech 5, era RAGE (2011) y, de nuevo, pocos juegos le seguirían aunque juegos que están por salir, como el interesante Dishonored 2 (2016), todavía utilizan versiones mejoradas de este excelente motor. Entre los juegos que han salido está Wolfenstein: The New Order (2014) o The Evil Within (2014). Por último tenemos a id Tech 6, que ha dado vida al reinicio de Doom (2016). Ningún juego más ha utilizado este motor todavía, pero ya ha dado muestras de ser un software más versátil y rápido que sus antecesores y, a decir verdad, la nueva entrega de la saga de shoters en primera persona de id Software deslumbra técnicamente.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterEmail this to someone